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La importancia de consumir proteína en nuestra alimentación diaria.

La proteína contribuye al crecimiento de la masa muscular.

Las proteínas son cadenas de aminoácidos que están unidos entre sí. Los seres humanos obtenemos aminoácidos a través de la ingesta de proteínas y estos aminoácidos nos sirven para crear estructuras proteicas dentro de nuestro cuerpo. Algunos aminoácidos los podemos fabricar nosotros mismos; sin embargo, existen otros llamados aminoácidos esenciales, que no los podemos producir y solo los obtenemos a través de la alimentación. El consumo de estos es crucial para la elaboración de numerosas estructuras de nuestro cuerpo, entre ellas, los músculos *(Emily Wax, 2015).
 
Las proteínas que consumimos en la dieta se pueden clasificar en alto valor biológico —si tienen todos los aminoácidos esenciales— y bajo valor biológico —cuando la cantidad de aminoácidos esenciales es baja—. En general, las proteínas que vienen de los animales como el huevo, la leche, las carnes y pescados se consideran proteínas de alto valor biológico. La Fundación Española de la Nutrición estableció que los lácteos proporcionan proteínas de elevada digestibilidad (la capacidad que tiene el cuerpo de aprovechar el alimento que se consume para obtener los nutrientes que son útiles para el cuerpo) y alto valor biológico, presentando una composición equilibrada de aminoácidos, en particular de aminoácidos esenciales indispensables en la nutrición humana, especialmente para el crecimiento y el desarrollo (FEN, FINUT, 2015).
 
Diversos estudios han tratado de establecer la relación entre la importancia de consumir proteína y el bienestar. Paddon-Jones escribió en 2008 que un consumo apropiado de proteína promueve la formación de masa muscular y evita la pérdida progresiva de músculo que conlleva a enfermedades del sistema osteomuscular (Paddon-Jones, D., Short, K., Campbell, W., Volpi, E., Wolfe, R. 2008). En otro estudio publicado en 2009, el mismo autor propone que el consumo de aproximadamente 25 gramos de proteína por comida, estimula la formación de masa muscular, tanto en jóvenes como en adultos mayores (Paddon-Jones, D., Rasmussen, B. 2009). Otra investigación demostró que un consumo bajo en proteína en la dieta se relaciona con mayor pérdida de tejido óseo (hueso), mientras que un consumo adecuado de proteína ayuda a mantener los huesos fuertes y sanos (Hannan, M. et al. 2000).
 
Adicional a la cantidad adecuada de proteína consumida en el día, se ha encontrado que la calidad también es determinante. Es muy importante el consumo de aminoácidos esenciales, especialmente del aminoácido leucina pues se ha demostrado que es el responsable de estimular la síntesis de proteína. Por otra parte, la digestibilidad y la biodisponibilidad (la facultad que tiene el cuerpo de utilizar todos los nutrientes de forma adecuada) de la proteína consumida también influye en el proceso de fabricación de masa muscular. La leche se destaca por tener un contenido alto de aminoácidos (sobre todo leucina y lisina). Su alto contenido de lisina hace que el consumo de leche, junto con un cereal, eleve el valor biológico de las proteínas que aportan los cereales; por ejemplo: avena con leche (FEN, FINUT, 2015).
 
La cantidad y calidad de proteína que ingerimos en la dieta es fundamental para mantener la salud de nuestras células, músculos y huesos. Nos garantiza un adecuado crecimiento y mantenimiento de las estructuras de nuestro cuerpo.
 
BIBLIOGRAFÍA:
 
Emily Wax, Protein in de diet. Medline plus (2015). Consultado en medlineplus.gov
Fundación Española de Nutrición (FEN), Fundación Iberoamericana de Nutrición (FINUT), La leche como vehículo de salud para la población. Primera edición (2015).
Douglas Paddon-Jones, Kevin Short, Wayne Campbell, Elena Volpi, Robert Wolfe (2008). Role of dietary protein in the sarcopenia of aging. American Journal of Clinical Nutrition, 7(suppl), 1562S–6S
Douglas Paddon-Jones, Blake Rasmussen, Dietary protein recommendations and the prevention of sarcopenia: Protein, amino acid metabolism and therapy. Current Opinion Clinical Nutrition and Metabolic Care, (2009): 86–90.
Marian Hannan et al. Effect of Dietary Protein on Bone Loss in Elderly Men and Women: The Framingham Osteoporosis Study. Journal of the bone and mineral Research, (2000): 2504-2512.

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